sábado, 4 de agosto de 2007

Brasileñas: la vanguardia del arte II



parte II


por Silvia Heger *1


Los años sesenta implican tanto en Brasil como en otros países, otro giro renovador que profundiza la revolución de principios de siglo.

Desde la perspectiva de la actuación femenina, hay que detenerse en Lygia Clark (1920-1988). *2 "Ella inauguró en su sentido más profundo la era del arte contemporáneo en Brasil. Al recorrer el desenvolvimiento de su obra, el arte no se define más en términos estéticos, tampoco conceptuales. A partir de la obra de Lygia Clark, el arte pasa a penetrar y a valorar también las vías de las sensaciones, conectando ser, pensar y sentir en una operación que se origina en el ritmo del artista y se expande en múltiples relaciones con el observador". (Katia Cantón, "Novísimo arte brasileño").

A semejanza de Tarsila, también Lygia Clark establece genealogías, tiene continuadores, es influyente y esa influencia se derrama entre artistas mujeres y varones. Uno de sus más grandes herederos es justamente, un hombre: Tunga.

Lygia Clark subvierte todo: la creación, los temas, los materiales, la proxemia respecto de la obra y el contemplador, e incluso la función participativa del espectador como cocreador. Con ella, la cuestión de género pasa a ser muy importante, sobre todo en el sentido de análisis de la obra, por ejemplo en la serie llamada "De vestimenta". Allí, se pide al público que participe con sus propios cuerpos a fin de provocar diferentes experiencias estéticas. Así es que Lygia Clark, a partir de la introducción del cuerpo como soporte de una obra, se convierte en la iniciadora del body-art en Brasil, procedimiento que llevó a extremos tales como incluir personas psicópatas en experiencias de arte.

*3

Las brasileñas protagonizan los cambios

A partir de la revolución impuesta por Lygia Clark, y con el beneficio de la irrupción de nuevos procedimientos, las artistas brasileñas se vuelven muy activas y numerosas. El motivo es que en el uso de nuevas técnicas no había tradición patriarcal contrala cual luchar, y se empiezan a aceptar miradas distintas, no sujetas al sistema lógico impuesto históricamente. "Otro campo de la exploración artística en la década del 70 fue la nueva tecnología del video. Las artistas brasileñas estaban en la vanguardia, miraban sus cuerpos, sus biografías, sus vidas cotidianas, su género e identidad, y extraían temáticas que tomaron más de 10 años en ser aceptadas y asumidas ampliamente por el mercado del arte. Las mujeres también usaron el nuevo medio para crear análisis sociopolíticos de los mitos y hechos de la cultura patriarcal, revelando realidades socioeconómicas e ideologías políticas dominantes. La gente empezó a darse cuenta de que género, más que un constructo aislado, depende de la matriz de los discursos ideológicos que definen nación, sexo, sociedad y clase", dice el crítico Franklin Pedroso.

Decisiones políticas acertadas.

La política brasileña de apoyo a los desarrollos artísticos locales hace posible que en Europa y en los Estados Unidos se realicen exposiciones de envergadura. Así es que lograron que en el año 2000, como homenaje a los 500 años del descubrimiento de Brasil, se presentara en el National Museum of Womenin the Arts, de Washington, la muestra "Territorio virgen", a cargo de 21 artistas mujeres y 4 hombres, con el tema focalizado en la mujer. La exposición incluyó una película sobre Carmen Miranda, fotografías, instalaciones, objetos, videos y pinturas, y los temas consistían en análisis del erotismo, de las relaciones humanas en general, estudios sobre el cuerpo, la belleza y la violencia. Todo muy perturbador, muy inquietante, muy audaz, pero a la vez sutil, inteligente, profundo. Es decir, todo dentro del campo de la estética en su versión más contemporánea.

A partir de los ochenta, las mujeres creadoras de Brasil son numerosísimas, y sus temas exploran la inserción social con la vida privada de las mujeres. Otro de los temas fundamentales focaliza la constitución étnica de la población y sus relaciones entre comunidades.

Las artistas brasileñas del siglo XX han ganado espacio propio, abandonando de a poco los restringidos temas que les habían sido asignados, para lanzarse con coraje a reconstruir la memoria de sí mismas, a construir su propio discurso político y, sobre todo, a recuperar su propio cuerpo. Con nuevas técnicas, nuevos temas y con voz muy alta.

............................................................................

*1 Lic. Silvia Heger: Profesora en Letras egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Fue coordinadora docente y directora de estudios del Instituto de Estudios Superiores de Buenos Aires (Profesorados). Es docente de la cátedra de Redacción del Instituto Argentino de Secretarias Ejecutivas. Dicta cursos en empresas privadas, tales como Mobil Argentina S.A., TotalFinaElf, Motorola Argentina S.A., Grupo Techint, Mitsui Argentina entre otros.

*2 ver sobre Lygia Clark

*3 XXIV Bienal de San pablo / Area educación

1. "Babá Antropofágica" Segundo Lygia Clark, "tudo começou a partir de um sonho que passou a me perseguir o tempo inteiro. Eu sonhava que abria a boca e tirava, sem cessar, de dentro dela uma substéncia, e Ç medida que isso ia acontecendo eu sentia que ia perdendo minha substéncia interna, e isso me angustiava muito, principalmente porque nâo parava de perdè-la. Um dia, depois de ter feito as mžscaras sensoriais, me lembrei de construir uma mžscara que possuìsse uma carretilha que fizesse a baba ser engolida. Foi realizada em seguida o que se chamou de 'Baba antropofžgica', em que as pessoas passavam a ter carretëis dentro da boca para expulsar e introjetar a baba. Depois disso s tive um sonho: ia mais uma vez tirando da boca a tal baba, atë que tudo o que havia saìdo se transformou em um tubo de borracha que eu imediatamente introjetei em minha boca. Entâo eu nunca mais sonhei com isso". "Na fase sensorial de meu trabalho, que denominei 'Nostalgia do corpo', o objeto ainda era um meio indispensžvel entre a sensaçâo e o participante. O homem encontra seu prprio corpo por meio de sensaç§es tžteis realizadas em objetos exteriores a si. Depois incorporei o objeto, mas fazendo-o desaparecer. Entretanto, ë o homem que assegura seu prprio erotismo. Ele torna-se o objeto de sua prpria sensaçâo. O ertico vivido como 'profano' e a arte como 'sagrada' se fundem em uma experiència önica; trata-se de confundir a arte e a vida."

No hay comentarios: